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Liliana Heer Reseñas
©2003 |
El Entrevero en clave de tango y tono de policial negro Por Macarena Cordiviola
El demonio en lugares árido, asesinato, lujuria, incomodidad como punto de partida. El entrevero de Liliana Heer y Guillermo Saavedra contiene palabras que tajean el aire -además de la lengua como en el dibujo de Vanina Muraro que ilustra la tapa del libro publicado por Halley Ediciones, 2025.
Qué es escribir? Heer y Saavedra lo saben, “bordan un misterio de antesala”. Este poemario es un arrebato a cuatro manos. En clave tanguera, los versos construyen un policial negro en el que nada es lo que parece: “…convertir en cuerda floja/ el suelo que pisamos”.
A tientas, avanzamos sin parar entre las páginas, seducidos por el “largo travelling a temperatura cero”. La reincidente dupla Heer-Saavedra con este nuevo “agasajo en miniatura” retruca. El sentido “siempre al filo” nos canta las cuarenta. “El lector a sueldo” solo podrá retirarse o decir vale cuatro. Ir hasta el fondo es el kit de la cuestión.
“Sirena policial, una latencia insólita susurra en el vientre del reloj.”
Y como en todo buen film noir, está presente el amor que suplica: “hablemos de otra cosa, para que no sea una ruina”. “En la estancia de al lado” se respira el relajo de la noche, su arrabal: lo clandestino del lenguaje.
“Lo que queda es pura nota al pie.” Acaso un nuevo acertijo del par Heer-Saavedra.
Llegamos al final sin desenlace, solo un rumor -el de J.L.B.- a modo de epígrafe:
”Algo se dijo también de una esquina y un cuchillo; los años nos dejan ver el entrevero y los brillos”.
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